viernes, 18 de marzo de 2016

martes, 19 de enero de 2016

La I Recompensa Andreu-Madrid 2016

Juan Madrid y Andreu Martín en Getafe Negro, foto de Bernardo Pérez


Creemos que el 19 de enero, aniversario de tres de nuestros escritores favoritos, Edgar Allan Poe (1809), Patricia Highsmith (1921) y Thierry Jonquet (1954), es la mejor fecha para dar a conocer la I edición de las Recompensas Andreu-Madrid y Carrere-Porrúa.  

La Recompensa Andreu-Madrid toma su nombre del barcelonés Andreu Martín y del malagueño Juan Madrid, y se concede por el disfrute y la difusión del género negro en todas sus formas.
La Recompensa Carrere-Porrúa toma su nombre del escritor madrileño Emilio Carrere y del editor argentino Francisco Porrúa, y se concede por el placer y la expansión de la literatura fantástica en todos sus sentidos.
La dotación de las Recompensas consiste en el reconocimiento de la librería Estudio en Escarlata y en una botella de licor de whiskey Southern Comfort.   

La I Recompensa Andreu-Madrid 2016 es lógicamente para Andreu Martín y Juan Madrid. Desde nuestro punto de vista, los escritores responsables de la popularidad literaria del género negro en nuestro país y los puntos de referencia de muchos lectores fieles. No nos olvidamos de los pioneros Mario Lacruz, Jaume Fuster, la serie policíaca de Plinio de Francisco García Pavón, Francisco González Ledesma y las cinco primeras novelas de Carvalho de Manuel Vázquez Montalbán, pero consideramos a Andreu Martín y a Juan Madrid los faros que reivindican el género negro como entretenimiento, juego y análisis social.

La I Recompensa Carrere-Porrúa 2016

Juan Luis González Caballero y Rafael Díaz Santander, foto de Javier Sauras


Creemos que el 19 de enero, aniversario de tres de nuestros escritores favoritos, Edgar Allan Poe (1809), Patricia Highsmith (1921) y Thierry Jonquet (1954), es la mejor fecha para dar a conocer la I edición de las Recompensas Andreu-Madrid y Carrere-Porrúa. 

La Recompensa Carrere-Porrúa toma su nombre del escritor madrileño Emilio Carrere y del editor argentino Francisco Porrúa, y se concede por el placer y la expansión de la literatura fantástica en todos sus sentidos.
La Recompensa Andreu-Madrid toma su nombre del barcelonés Andreu Martín y del malagueño Juan Madrid, y se concede por el disfrute y la difusión del género negro en todas sus formas.
La dotación de las Recompensas consiste en el reconocimiento de la librería Estudio en Escarlata y en una botella de licor de whiskey Southern Comfort.  

La I Recompensa Carrere-Porrúa 2016 es para la editorial Valdemar. Una editorial que parece nacida de la mejor pesadilla de un lector ávido de emociones y placeres. Valdemar tiene una línea editorial que recorre lo mejor de la literatura contemporánea resaltando la novela de aventuras, de misterio, fantástica, gótica y de terror; añadiendo el gusto por el objeto libro, ediciones cuidadas que deseas poseer, incluso colecciones enteras como la Gótica o El Club Diógenes; y una vocación de crear sombras en la oscuridad. 

sábado, 9 de enero de 2016

Irreductibles y recomendados y otras noticias



Arrancamos el 2016 y todavía estamos remoloneando y pensando nuestra lista de buenos propósitos para el año.

- ¿Qué tal van las cosas?
- Seguimos abiertos.

Lo cierto es que pensando en el futuro de nuestra librería, nuestro ánimo oscila entre el Soy leyenda de Richard Matheson y la aldea de los irreductibles galos de Astérix, que resiste ahora y siempre al invasor. 

Matilda de Roald Dahl, ilustración de Quentin Blake

El invierno ha llegado y nuestros tres escritores recomendados de esta estación son el sorprendente Fredric Brown, el fantástico Roald Dahl y el imprevisible Rafael Marín. Seguiremos informando.  

Hoy viernes 8 nos enteramos de la disolución de la editorial La Factoría de Ideas, hasta hace poco una de las más prolíficas en la publicación de ciencia ficción, fantasía y terror, aunque algunos lectores la llamaban “La Fechoría de Ideas” por la mala calidad de sus traducciones y ediciones.  



Y la semana pasada la librería Cervantes de Salamanca anunciaba su cierre en unos meses por la jubilación del librero jefe, Jesús Sánchez Ruipérez, de 87 años. Confiamos en la posibilidad abierta de que los propios trabajadores continúen con la gestión de un establecimiento de casi ochenta años.
Para quien esto escribe la Cervantes de Salamanca es la librería de mi adolescencia, con sus escaleras de caracol y sus varias plantas que contenían casi todos los libros del mundo. 

Buen 2016, larga vida y prosperidad, y que la fuerza nos acompañe.