lunes, 12 de marzo de 2007

Escarlata se sonroja


El viernes 16 de marzo a las 19:30 horas inauguramos nuestra sección erótica en una mesa redonda, a cargo de su madrina María Castejón que, junto con David G. Panadero, nos hará un recorrido por la literatura y el erotismo, recomendándonos algunas lecturas. Esperamos vuestra asistencia.


Mesa redonda: literatura erótica

1.Presentación: actualmente la sociedad utiliza el erotismo en diversos ámbitos como la publicidad, la moda o la música. Sin embargo, la literatura erótica está mal considerada y mal vista. Se asocia con la masturbación[1], ya que esta literatura apela a nuestra sexualidad, nos acaricia, se insinúa y nos excita: un acto onanista tanto por parte del escritor como por parte del lector. Nadie se confesaría como onanista por miedo a que le tacharan de infantil, inmaduro o incluso cobarde, incapaz de conquistar a un hombre o a una mujer. No obstante, lejos de todos estos tabúes, lejos de todos los prejuicios, asomémonos, como si se tratase del ojo de una cerradura, a esta literatura

2.Dicha literatura se considera subliteratura y hasta los mismos escritores del género prefieren que sus obras eróticas se publiquen en colecciones que no lleven dicha etiqueta. Por ejemplo, el escritor Andrés de Luna[2] señala: Yo preferí que mis libros El secreto de las cosas y El invierno apenas comienza no entraran a "La sonrisa vertical" sino a la colección Andanzas porque quería presentarlos como literatura y no como literatura erótica. O los autores que, cuando alcanzan un nombre, no quiere enturbiarlo escribiendo literatura erótica. Por ejemplo, la autora Anne Rice después de publicar Entrevista con el vampiro publicó las siguientes novelas eróticas de ambientación sadomasoquista bajo el pseudonimo Anne Rampling Exit to Ede y Belinda y bajo el pseudónimo A. N. Roquelaure las novelas Claming of the sleeping beauty, Beauty punishment y Beauty release.

3.Todos los géneros literarios más actuales han sido considerados en algún momento como subgénero: ciencia ficción, terror, policíaca… Por tanto, no se debería generalizar la literatura erótica como subliteratura porque dentro de todos los géneros hallamos novelas de gran calidad y otras de menor calidad.

4.Sin embargo, en la sociedad existe cierto doble rasero, cuando una obra es erótica se la considera artística mientras que si se considera pornografía, se la denomina basura pero ¿dónde está el límite entre pornografía y erotismo? No siempre es sencillo catalogar una obra como pornografía (artículo de consumo). Por ejemplo, Marqués de Sade. Estoy de acuerdo con Woody Allen y su frase El erotismo es la pornografía del otro.

4.1 No podemos hablar de un erotismo universal ni estático. El erotismo es una cuestión cultural y que evoluciona con el tiempo. Por ejemplo, un símbolo erótico en Corea puede ser un pato mientras que para la cultura occidental no veríamos este matiz. Está claro que el erotismo va evolucionando con el paso del tiempo de la misma manera que los cánones de belleza han cambiado y siguen cambiando. Por ejemplo un nuevo icono erótico puede ser la protagonista del videojuego Lara Croft quien se aleja mucho de las pin-ups de los años 50. Otro ejemplo serían las pin-ups creadas en los años 70 por Sorayama que son más androides que mujeres de carne y hueso.


5.Y que dentro de la literatura erótica esté peor visto una mujer escribiendo literatura erótica que un hombre. Por ejemplos en 1953 una autora llamada Leigh Brackett publicó su obra La Espada de Rhiannon[3]. Se trata de un homenaje a la obra de Burroughs y en especial a su saga de John Carter, y sin embargo llama la atención en esta obra su contenido erótico, más cercano al de John Norman y sus novelas de Gor o Crónicas de la Contratierra, y su predilección por mostrar hombres dominantes frente a mujeres sumisas. Por supuesto, las críticas fueron aún más feroces, si cabe, con la autora, por su condición de mujer que presentaba a otras mujeres de ese modo. Y otro ejemplo sería mucho más actual, (para demostrar que esta tendencia no ha cambiado) hace unas semanas, en una entrevista a Almudena Grandes[4] para el diario 20 minutos le preguntaron por que era tan salidilla en sus libros y en qué se basó para escribir Las edades de Lulú.

6.Conclusión: Me gustaría pensar que el erotismo literario se consolida con el paso del tiempo y que autores contemporáneos trabajan por una literatura deliciosa e inteligente. Aunque la desaparición del concurso de literatura erótica La Sonrisa Vertical, premio de la colección del mismo nombre creada por Luís G. Berlanga, hace un par de años supuso un revés, hoy en día han surgido diversos certámenes como el II Certamen Internacional de poesía erótica “El Búho Rojo” o el premio Odisea de narrativa homosexual quienes están intentando seguir adelante con esté género.

[1] Como ya comentara la autora argentina Alicia Steinberg en su artículo Cómo escribir literatura erótica, Buenos aires, septiembre de 1993.
[2] Autor de “El bosque de la serpiente” editado por la colección Sonrisa Vertical.
[3] La espada de Rhiannon. Brackett, Leight. Martínez Roca Super Ficción.1953.
[4] Autora de la novela “Las edades de Lulú” editado y premiado en la colección de la Sonrisa Vertical.
(Foto extraída de la portada de Diario poco decente de una jovencita, Jacques Collard, Tusquets)


MARÍA CASTEJÓN

2 comentarios:

Stiletto dijo...

Pero si es sólo un guión de lo que pensaba hablar...

Luis de Luis dijo...

Ums...

!tiene buena pinta!


....como mi erotismo oscila
entre las pelis de Esteso y Pajares y las sesiones codificadas (claro) del Plus..

No sabía yo que el tema daba para tanto...