viernes, 8 de junio de 2007

Dossier Resurreccion

Alguien está degollando a los ex miembros de un grupo terrorista de la izquierda radical alemana de la década de los 70 y principios de los 80. Primero les arranca el cuero cabelludo, después lo tinta de rojo y por último lo expone a la vista de todo el mundo. ¿Por qué hace eso? ¿Hay algún mensaje oculto tras este peculiar modo de asesinar? ¿Qué tienen en común las víctimas? Y, sobre todo, ¿quién es el homicida?

El jefe de la Mordkommission de Hamburgo, el inspector Jan Fabel, se enfrenta a un asesino en serie que la prensa ha dado en llamar ‘el Peluquero de Hamburgo’. A lo largo de la investigación, en esta ocasión caracterizada por cierto hartazgo profesional de Fabel, se irá descubriendo que los fallecidos tienen un pasado común: su pertenencia a un grupo de ecoguerreros anarquistas desaparecido hace dos décadas. Al principio los actos de este grupúsculo se circunscribían a pequeños sabotajes políticos, hasta que un día los integrantes llevaron a cabo una acción mucho más contundente: secuestrar y asesinar a un industrial. Fue entonces cuando los miembros del grupo decidieron disolverse, vendiendo a la policía a su principal instigador, Franz Mülhaus, también llamado Franz el Rojo, a cambio de inmunidad para ellos. El día en que los agentes acribillaron al cabecilla de la organización, éste sólo pudo decir una palabra: ‘Traidores’.

Veinte años después, cuando los miembros de aquel grupo radical se han convertido en burgueses o se han quedado estancados en la nostalgia, alguien empieza a matarlos. El único sospechoso, así como la única persona que conoce su implicación en aquel secuestro, lleva más de dos décadas muerto, por lo que Jan Fabel no encuentra el nexo de unión entre unos muertos cuyos cadáveres remiten a un único criminal. La idea de la reencarnación surgirá cuando el homicida declare ser la misma persona que esa momia bautizada por los arqueólogos como Franz el Rojo, un guerrero con una antigüedad superior a mil años cuyo cuerpo fue encontrado en una ciénaga cercana al pueblo de Neu Versen en 1900. ‘Todos somos variaciones del mismo tema… todos nosotros. Lo que ocurrió antes volverá a ocurrir. Aquél que fue antes, volverá a ser. Una y otra vez. La historia consiste en comienzos. La historia se hace, no se deshace’, dirá el asesino.

La coincidencia del nombre de esta momia con el del terrorista abatido por la policía en 1985 dará la clave para resolver el caso a Jan Fabel, cuyos conocimientos de historia europea volverán a serles de gran utilidad. Además, su aproximación a ciertas personas vinculadas con la epigenética, disciplina científica empeñada en demostrar que ‘experiencias reales de un antepasado pueden transmitirse a sus descendientes’, facilitará la investigación de un caso donde la palabra reencarnación se repite con demasiada asiduidad.

Entre todos estos elementos se moverá el jefe del departamento de homicidios Jan Fabel, quien en esta ocasión se enfrentará a la historia reciente de Alemania, en concreto a aquellas décadas de los 70 y 80 en la que el terrorismo interno doblegó a la sociedad germana. Así lo cuenta uno de los miembros de aquellos grupos de corte radical: ‘Todos hicimos cosas en aquel momento que tal vez fueran… desaconsejables… pero tenían mucho que ver con el fervor de la juventud y la emoción de la época. De todas maneras, lo más importante es que cambiamos algo. Alemania es un país diferente gracias a nuestra generación y yo estoy orgulloso del papel que me tocó’.

Paralelamente Jan Fabel tratará de resolver un caso mucho más sencillo, pero con una carga emocional mayor: el descubrimiento de un cadáver perteneciente a un soldado de la Alemania nazi que falleció la noche del bombardeo Aliado sobre Hamburgo. La reconstrucción de esa jornada permite a Craig Russell desplegar su talento literario al recrear en un capítulo extraordinario la madrugada en que la muerte sobrevoló la ciudad: ‘Aquella noche pertenecía a los muertos, Herr Fabel, no a los vivos’.


EL AUTOR
Craig Russell nació en Fife, Escocia, en 1956. Durante muchos años trabajó como oficial de policía, hasta que cambió su rumbo profesional haciéndose publicista y, después, periodista. Sólo al cabo de un tiempo se decidió por la literatura, convirtiéndose de inmediato en un best seller de thriller traducido a más de veinte idiomas. Sus conocimientos del alemán, en gran medida propiciados por la fascinación que siente por la historia germana, le han permitido ambientar en
Hamburgo las tres novelas que hasta la fecha componen la serie del inspector de homicidios Jan Fabel. De hecho, la admiración que Russell siente por esa ciudad le fue devuelta con creces hace unos meses, cuando la Policía de Hamburgo le galardonó con la ‘Polizaistem’ (Estrella de la Policía).

Según anunció Russell hace unos años, la serie de novelas policíacas protagonizadas por Jan Fabel finalizará a los seis libros. Hasta el momento, el autor ha escrito tres. El primero, Muerte en Hamburgo (RocaEditorial, 2005), mostraba a un asesino que mataba mujeres siguiendo las pautas de un antiguo ritual vikingo. El segundo, Cuento de muerte (RocaEditorial, 2006), describía a un criminal obsesionado por reconstruir en clave de terror los cuentos folclóricos y las leyendas populares recopiladas por los hermanos Grimm. El tercero, Resurrección (RocaEditorial, 2007), se centra en un asesino que, siguiendo las costumbres europeas ancestrales, arranca el cuello cabelludo a sus víctimas. El interés de Craig Russell por la historia y la inclusión de la misma en sus novelas ha incitado a la crítica a considerarlo un renovador del género negro, en especial por su aportación cultural al mismo.