lunes, 5 de noviembre de 2007

El complot de la pólvora

"En Inglaterra, el Día de Guy Fawkes todavía sigue siendo una de las fiestas más colosales del año. Si alguna vez ha estado allí verá que encienden hogueras, de hecho también se conoce el 5 de noviembre como el Día de la Hoguera. Queman grandes figuras de Guy Fawkes y del Papa después de arrastrarlas por las calles.

Hasta 1950 era ilegal no celebrar esta fiesta lo que la convertía en un acto muy compulsivo. También la Iglesia Anglicana, y aquí conviene recordar que la reina es la cabeza de esta iglesia, promovía un servicio religioso especial durante el 5 de noviembre que se enfocaba alrededor del Complot de la Pólvora y la salvación milagrosa del rey Jacobo.
Los hechos pueden resumirse de este modo: En la mañana de aquél 5 de noviembre el parlamento debía reunirse en la tradicional sesión de apertura en la antigua Cámara de los lores que también contaría con la asistencia del rey y de los lores. Previamente a la reunión se anunció que durante la madrugada se había descubierto a Guy Fawkes armado de una linterna, fósforos, yesca y una significativa cantidad de pólvora. Decían que Fawkes había acumulado disimuladamente en el sótano de la Cámara de los lores 30 barriles de pólvora con la intención de hacerlos estallar y volar también la Cámara de los Comunes, el rey, los personajes relevantes que asistiesen a la reunión incluyendo los líderes de la Iglesia Anglicana, etc.

Según la versión oficial, nada más ser descubierto Guy Fawkes fue hecho prisionero e inmediatamente llevado a la torre de Londres donde se le sometió a tortura junto a algunos conspiradores. El resto de ellos huyó en dirección a Stratford on Avon, en Warwickshire, el condado donde residía Shakespeare, siguiendo el supuesto plan original, intentando avivar una rebelión pensando que la explosión había tenido éxito y que el rey y los parlamentarios habían muerto.

Pero el aspecto fundamental sobre el que gravitaban estos hechos es que la totalidad de los supuestos conspiradores eran católicos y desde el gobierno se hizo todo lo posible por vincularles a la Orden Jesuita alegando que habían intentado matar al rey, a los lores y los comunes actuando bajo las órdenes del Papa y del General de los Jesuitas. Bajo esta acusación todos los conspiradores fueron ejecutados en el plazo de dos meses entre otros Guy Fawkes, Percy, Catesby, Winter, el maestro jesuita Garnet, líder provincial jesuita de la provincia de Inglaterra. Todos ellos fueron detenidos, torturados y llevados a un juicio-farsa tras el cual fueron ejecutados.
Los supuestos conspiradores en una ilustración de la época
El gobierno británico utilizó este hecho como una especie de justificación primordial de la que estuvo viviendo los siguientes 200 años, prácticamente hasta la mitad del siglo XIX. En el libro de oraciones de los anglicanos, una religión estatal, permanecía este absurdo y propagandístico relato de los hechos acaecidos en 1605 y por eso aún se celebra en 2005, 400 años después.

Ahora bien, lo que yo empezaría diciendo es que la historia oficial es una mentira de arriba a abajo. Para mí, el Complot de la Pólvora tiene el mismo calado que el Incidente del Golfo de Tonkin, que utilizó el gobierno de Lyndon B. Johnson para justificar su presencia en Vietnam, o mas recientemente los sucesos del 11 de septiembre de 2001. Los hechos que nos ocupan hoy fueron llevados a cabo por la facción whig anglo-veneciana que más tarde se reconvirtió en anglo-holandesa y anglo-americana.

Se trata de una facción financiera que ha dominado el mundo durante los últimos siglos y podemos decir que el Complot de la Pólvora fue uno de sus actos fundacionales. Si mirásemos la historia de los acontecimientos. El gran tema del momento en Inglaterra desde que Enrique VII se hizo protestante era la cuestión religiosa. Su hijo Eduardo había seguido a su padre en sus veleidades religiosas y había obligado a todo el país a renegar del catolicismo que había seguido desde hace siglos. Para conseguir un cambio con tantas implicaciones culturales se vieron obligados a convertir la Inglaterra de principios del siglo XVII en un estado policial, quizá el más cruel, si exceptuamos Venecia.

Aquella violenta represión tenía como objeto aplastar el catolicismo de Inglaterra ya que una enorme minoría perteneciente sobre todo al norte y el oeste que rondaba el 40/45% de la población, permanecía fiel a la religión católica. También una gran parte de la nobleza era católica, como el conde de Southampton, mecenas de Shakespeare, también católico."
Extraido de la entrevista con Webster Griffin Tarpley en Cloak and Dagger Talk Radio con motivo del IV centenario del Día de Guy Fawkes, sábado, 5 de noviembre de 2005
Traducido al español por jota2016@gmail.com
La entrevista entera en inglés y en español.