miércoles, 28 de octubre de 2009

José María Merino destaca que "hemos vuelto a los libros de caballerías que murieron con el Quijote"

Público, 27 octubre 2009. Efe, León, Belén Molleda

El escritor y miembro de la Real Academia Española (RAE) José María Merino se ha mostrado hoy "convencido" de que todos los súper ventas literarios actuales, como las obras publicadas por el sueco Stig Larsson, entre otros, han supuesto una vuelta a "los libros de caballerías que murieron con el Quijote".

Merino, que ha participado hoy en un café de redacción organizado por la delegación de EFE en León en el Parador nacional de San Marcos de León, ha ido más allá y ha dicho que "El Código Da Vinci", que a su juicio "es subliteratura", hace "30 años no se hubiera publicado" y, sin embargo, no hace mucho se ha colocado entre los más vendidos.

"Estoy convencido de que todos estos súper ventas son una vuelta a los libros de caballerías", en los que lo importante es que "uno se lo pase muy bien, que haya peripecias, con una chica en apuros, un personajes malo, otro bueno, etc...".

A su juicio, la primera obra con éxito en las ventas que rompió la tradición de la literatura clásica fue "Cien años de soledad", de Gabriel García Márquez, una novela que él leyó, según ha reconocido, con el ánimo de "destruirla", es decir, para criticarla, pero que considera "perfecta".

Desde "El Quijote" hasta "Cien años de soledad", según Merino, hubo un tiempo en que la literatura "no sólo era entretenimiento, sino reflexión".

Se ha mostrado confiado en que se volverá a hacer este tipo de literatura, de la reflexión, aunque ha defendido que el lector lea a Larsson "porque sería peor que no leyera nada y se pasara a lo audiovisual".

En este contexto, ha elogiado la democratización de la literatura, en el sentido de que "ahora se lee más que nunca".

Uno de los géneros que ha cultivado Merino es el cuento, un tipo de literatura en el que "hay una mayoría no lectora y una minoría escritora", pero que sobrevive.

En este sentido, ha sacado otra vez a colación a Larsson y ha dicho que si éste autor viviera y escribiera un cuento "seguro que sería un súper ventas", ya que "hay algo en el nombre", como ocurre por ejemplo con Antonio Gala, que hace que lo que escriba se convierta en un éxito en las librerías.

El escritor, nacido en 1947 en A Coruña, aunque se considera leonés, ha sido Premio nacional de literatura infantil y juvenil (1993) y también Premio Castilla y León de las Letras 2008.

Por otro lado, Merino también se ha referido a la relación entre historia y literatura y ha afirmado que "los historiadores tienen una especie de desprecio por la ficción".

Ha añadido que literatura e historia son "incomparables", ya que la primera "se ocupa del conocimiento del ser humano, es la historia del corazón".

Asimismo, ha aludido a internet, un medio que es realmente interesante para que el lector conecte con la literatura, ya que en la red "encuentras todos los libros".

Otra cosa es la piratería, que, según Merino, afecta especialmente a los súper ventas, más que al escritor de relatos cortos, por lo que ha confiado en que se tratará de buscar una solución.

Ha defendido que se mantengan los derechos de autor, que, a su juicio, "no deberían prescribir jamás" y se ha mostrado partidario de crear un "fondo" con un porcentaje de este derecho, que no precisó, para actuaciones del tipo de crear bibliotecas, ayudar a los escritores o para diversas actividades que contribuyan a favorecer la creación literaria.

Sobre sus proyectos literarios, ha confesado que está dándole vueltas a la segunda novela de tres obras, titulada "Los espacios naturales", que ha comenzado con la publicación de un "Lugar sin culpa".

En la actualidad está escribiendo cuentos, aunque ha reconocido que tiene que sentarse, porque no puede seguir así, "no se puede escribir a salto de mata".