sábado, 18 de febrero de 2012

Una buena conversación

George V. Higgins, Los amigos de Eddie Coyle, (1970), traducción de Montserrat Gurguí y Hernán Sabaté, Libros del Asteroide, 2011.

Hay un tema de 1964 del pianista Horace Silver, “Qué pasa”, que no he podido dejar de asociar con esta novela, especialmente la versión de trío, piano, contrabajo y batería, te va metiendo en la melodía, te esquiva, vuelve, el bajo mantiene el ritmo, introduce una línea nueva, resurge la melodía, es como una buena conversación. “Los amigos de Eddie Coyle” esta escrita prácticamente a base de diálogos, el ochenta por ciento de la novela es un intercambio de conversaciones entre los diversos personajes que la pueblan. Eddie Coyle, Eddie Dedos o el mazas, es un delincuente de poca monta que se dedica a hacer trapicheos varios, en uno de los últimos le han pillado y esta pendiente de una condena. Habla con un agente federal a ver qué puede darle para librarse de ella, aunque mientras tanto sigue traficando con armas para unos “amigos” que dan una serie de atracos a bancos en diferentes ciudades.

“Tienes en tus manos la novela negra que cambió las reglas del juego de los últimos cincuenta años. Posiblemente sea también una de las cuatro o cinco mejores novelas negras jamás escritas.” Esto lo dice en el prólogo un tipo de fiar, Dennis Lehane, el autor de “Cualquier otro día” y “Mystic River” (un prólogo que es la mejor reseña que se puede hacer sobre el libro y que deja muy poco por decir). Publicada en 1970, es la primera novela de George V. Higgins, que ejerció como fiscal y abogado, y durante siete años trabajó para el gobierno en la lucha contra el crimen organizado en la zona de Boston. Tres años después la novela se adaptó al cine, dirigida por Peter Yates y protagonizada por Robert Mitchum, y también se tradujo al español con el título de “El chivato” (el original es “The Friends of Eddie Coyle”).

¿Cambió las reglas del juego del género negro? Los personajes se alejan de los arquetipos habituales, tanto los policías como los ladrones y asesinos, no hay nada romántico o excitante o fascinante, son currantes, unos roban, otros asesinan, otros investigan y hacen alguna detención. Y hablan de una forma realista, verosímil, de tal manera que cuarenta y dos años después los diálogos siguen vivos y han influido e influyen en los más diversos autores: John Grisham, Richard Price, Elmore Leonard o Quentin Tarantino, véase el capítulo 27 cómo esta fusilado en “Pulp Fiction” (y nosotros lo podemos apreciar gracias a la magnífica traducción de Montserrat Gurguí y Hernán Sabaté).

¿Es una de las cuatro o cinco mejores novelas negras jamás escritas? Pues dentro de unos años se lo podré decir con más certeza, tengo muchas lecturas pendientes, pero ahí está.

RICARDO ESTARQUE

Ficha del libro en la editorial Libros del Asteroide
Horace Silver, Que Pasa (trio version)